El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua Álvaro Bustillos insiste en la petición a la Federación de cerrar la frontera sur para evitar la movilización del ganado infectado hacia el interior del país y contener la crisis sanitaria que impide la exportación.
Detalló que tras la decisión de los Estados Unidos del cierre de la frontera ante la amenaza del gusano barrenador, Chihuahua se quedó con 200 mil cabezas de ganado varado que ya se encontraba listo para salir a la comercialización, lo que significan pérdidas importantes para el sector.
Bustillos refirió que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad (Senasica) requiere del apoyo de las delegaciones de cada estado y en el caso de Chihuahua se busca priorizar la situación por su cumplimiento sanitario, incluso dijo que ellos, podrían inspeccionar a los animales para rechazar la entrada de la plaga.
El ganadero agregó que la gente del sector ganadero aguanta la difícil situación en la que se encuentran y con la esperanza de que en 15 días vuelvan a abrir y comercializar el ganado hacia los Estados Unidos.
Redacción.










